
La marca japonesa reestructura sus operaciones globales. Fin para la Frontier made in Córdoba.
En un anuncio que ha generado gran impacto en la industria automotriz local, Nissan ha confirmado que cesará sus operaciones de producción en el país. Esta decisión, que afectará tanto a empleados como a proveedores, se enmarca dentro de una estrategia global de reestructuración que la empresa japonesa viene implementando en diversos mercados.
La medida responde a una serie de desafíos económicos y de mercado que la compañía ha enfrentado en los últimos años. La caída en las ventas, sumada a la creciente competencia y a los altos costos operativos, han llevado a Nissan a reconsiderar su presencia en ciertos territorios.
El cierre de la planta de producción local no solo implicará la pérdida de empleos directos, sino que también tendrá un efecto dominó en la cadena de suministro y en la economía regional. Los trabajadores y sindicatos ya han expresado su preocupación y están evaluando posibles acciones para mitigar el impacto de esta decisión.
Nissan ha manifestado su compromiso de apoyar a los empleados afectados a través de programas de reubicación y capacitación, aunque los detalles específicos aún no han sido divulgados. La empresa también ha señalado que continuará operando en el mercado local a través de sus redes de distribución y servicios postventa.
Este anuncio se suma a una serie de movimientos similares realizados por otras compañías automotrices en la región, lo que pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la industria en un contexto de cambios tecnológicos y económicos globales.